viernes, mayo 27, 2005

Mi homenaje a Pessoa


(Magritte)

ANONIMATO

La huella de mi pie tuvo su instante
igual que la pisada del hombre de la Luna.
Se aquietó la ceniza, el dios volvió su rostro
hacia mi rostro
y ardieron mis palabras
enterneciendo el pecho joven de los guerreros.

Pero al viento le gusta divertirse:
lame la imperturbable dureza del basalto
y nacen nuevas playas con su fuego vencido.

Figúrate qué rápido bailó sobre la huella
de mi pie.
Ni escuchaba
mi feroz disputa con el olvido
ni atendía el agobio de los viejos guerreros.

Ahora nadie sabe que alguna vez anduve
junto a un dios invencible. Que mi voz mantenía
la ilusión
de un rastro no del todo pasajero.

Ahora arrastra el viento mi nombre, un remolino
casi alegre visita mi morada
y no conoce nadie
que estoy viva
y el viento no repite lo que robó a mis manos
y me estoy ocultando aunque estoy viva.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

de verdad que el paseo por aquí es bien intersante... !no hace falta irse al retiro a ver portadss y portadas de libros, empujones, achuchones ( bueno un achuchón no vendría mal ), niños y padres y calor, mucho calor... Ese final del poema es una maravilla, esa "casi alegría" pero ¿tú cuando-cuanto escribes?

Ogigia dijo...

ah, la próxima semana voy al retiro, me toca...no sé, y ano sé cuándo ni cuánto escribo

Ogigia dijo...

ah, la revista Hermes dio mucho de sí durante tantos años....Todos son poemas míos publicados en ella...

almena dijo...

... si? vendrás a El Retiro??? ya me dirás.
Un beso

El blog sin hombre dijo...

Pessoa es uno de esos poetas que no puedes dejar de leer. Un hombre capaz de escribir como varios, con ese amor a lo místico, la representación humana del "supracamoens" que esperaba el pueblo desde la muerte de aquel rey. Alguno de tus versos me ha recordado alguno de los suyos. Te dejo un recorte de su obra, tambien en homenaje y para ti (ya no sé si de tanto beso no te saldrá un sarpullido) pues eso un beso a ras del suelo, concretamente 768 metros sobre el nivel del mar, Ogi.

" El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que en verdad siente

Y, en el dolor que han leído,
a leer sus lectores vienen,
no los dos que él ha tenido,
sino sólo el que no tienen,

Y así en la vía se mete,
distrayendo a la razón,
y gira, el tren de juguete
que se llama corazón"

Ogigia dijo...

Gracias, amigo mío...lo de los setecientos y pico metros no lo entiendo bien ¿te has instalado un un zeppelin?

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