viernes, mayo 30, 2008

VII Poemas en Hermes ( Revista nº 3)




    NATARAJA DANZANDO EL NATJA



      (Fragmentos de un poema encontrado en Benarés por Adelina Esteban. Adaptación)

I

No subiré hasta el monte Kailasa donde Tu pensamiento azulea en la nieve que fluye por mis muslos, que hace crecer mi risa de palmera.

Te espero y resucitan criaturas con yemas de lengua delicada que humedecen la parte profunda de mi boca y abren sagrado el hueco de carne siempre oscura.

He juntado mis manos igual que las hojas de mimosa y ofrezco el sacrificio de abandonar mi casa para aguardar desnuda, para que Tú me encuentres sin memoria, sin miedo, recién nacida al alba, a tu destino.

Y me duermo dorada, mis pezones de sándalo, pequeños, dos semillas confiando en la lluvia, dos lunas en creciente, cuando vengas después de todos los inútiles conjuros de la noche...






II

A través de mi sueño huelo el humo rizado, callado de las piras.Me siento en la escalera que baja desde el templo de las diosas que curvan su cintura a las cobras.

La seda que insinúa mi cuerpo está mojada, mi pelo está mojado; la ajorquilla de plata de mi tobillo brilla: una gota se apresa,roza sus cascabeles.

¡Oh, Varanasi!¡Mi ciudad de la luz!

Me he bañado en el río, he besado los párpados de los niños que flotan hasta el mar. He bebido... Cantaba una mujer canciones del deseo y el río me exploraba.

Me he dejado tocar por su caricia, el agua era un dedo curioso, un pétalo vibrante que casi me enloquece.

He mordido mis labios porque nadie oyera mi gemido y se creyera que Tú me penetrabas si aún mi rostro ignora Tu saliva y el junco de mi cuello verdea impacientándose...





III

Primero me despierta el aliento caliente del blanco toro dulce: levemente me empuja con su testuz, me invita a saberte a mi lado, y me siento tan torpe, tan pesada, tan tímida...

¿Qué lirios pisoteas,qué vanos cofrecillos de pudor son las flautas que ahora se transforman en tambores celestes?

Me levantas...Un brazo destruye lo que toca con su fuego imposible. Otro brazo me nombra por vez primera, soy un licor encendido que lames hasta el fondo.Desciende el tercer brazo hacia mi corderillo hambriento de Tu leche y el cuarto brazo inventa nuevos soles del ansia sobre mi piel, girando.

Abrazada contigo reconozco la muerte más preciosa y presumo de ser la devorada, la que se mueve rítmica.

Porque todo florece si Tu danza me cubre y el veloz balanceo de Tus caderas abre un volcán que se inicia:

Los amantes se buscan y siguen atrapandándose para engendrar un árbol de incesante delirio...





4 comentarios:

marina dijo...

bálsamos encontrados...
delicioso...gracias por compartirlo, Ogigia.

un beso,

Anónimo dijo...

que sensual , y que mas fragmentos se encontro adelina?? ahh y la musica acompaña .ale.

Inma dijo...

Me gustan los cambios, vueltas de tuerca que nos ventilan.
Un placer leerte, como siempre
BabiaS

almena dijo...

Sí.
Un placer. Un placer siempre.
Feliz semana, querida Ogi.

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