sábado, mayo 03, 2008

Entra el viento de olor ciruela...XIX y XX

Finalizo las ciruelas que es así como Jesús Pino y yo llamamos a este libro peculiar. Y finalizo con los dos últimos poemas; las palabras se cierran con mi adoración por Matisse y la magia visual de Cartier Bresson.







      Leda y el cisne




      No busco detrás de las nubes
      la diferencia en tu visita
      y el relato de un ángel
      anunciador de vírgenes.
      No, no hallaré otra providencia
      que la de tus plumas:
      saben a pulpa de melón,
      huelen a los regalos
      que festeja septiembre.

      ¿Para qué poseer un cuerpo
      después de haber sido la tierra
      de labor, la que guarda
      creaciones y limos
      sin coronas de espinas?

      Se abre el cielo como un silencio
      anterior a cualquier hallazgo,
      se abre y me rescata del hierro
      de las deserciones,
      de los cilicios.

      Se abre el tesoro del país
      de las nubes
      y no es altísimo quien llega
      y tiende a estar ausente cuando
      se le implora.

      (Me asemejo a Santa Teresa
      pero sólo en las ganas
      de beber)

      Brillo
      pero reírme ya es secreto.






      La paloma se dejaba asir por Matisse, se estaba muy quieta, muy blanca, muy sabedora de modelo cuando él la contempla y seduce su alma para siempre en el papel.

      Henri Matisse
      entonces le dice: seré tu vuelo y tu blancura.

      Cartier-Bresson, el otro Henri, casi ni parpadea.

      No sabe si fotografiar a las tres palomas
      que aguardan
      o ser él mismo una paloma más y que Matisse
      lo hechice.



8 comentarios:

almena dijo...

Ha sido un precioso viaje aspirando el aroma a ciruela.

Feliz domingo, querida Ogi.

Besos

Kitiara dijo...

Añoraré el viento olor a ciruela :)
Un beso, mi reina
k.

marina dijo...

Ha sido un placer leerte, como ha dicho Almena, en este viaje.
salir del hechizo...casi que no quiero..

un abrazo,

P.D: Mondrian también me gustó, si lo ves, felicítalo de mi parte :-)

Anónimo dijo...

En ocasiones, un libro pequeño puede convertirse en un libro muy grande; esa manera de enlazar estéticas está convietiendose en algo parecido a "un estilo", un sello propio, un lenguaje poético inconfundiblemente bello, elegante y muy, pero que muy intelectual. Munca olvides que nos haces felices con tus versos, con tus libros, con tu manera de ser. Conocerte, es quererte. Dixit.-

Pedro (Glup). dijo...

Esta página es pura delicia.
Un manjar para los sentidos.
Gracias, gracias,gracias.

Inma dijo...

A por otro, poeta ;)
BabiaS

Ricardo J. Román dijo...

Excelente post. Me gusta mucho la forma de representar en letras las imágenes.

Saludos.-

Casiopea dijo...

Con el viento de ciruelas se marchan anhelos y sueños vividos, pero llegan otros...

Nunca calles tu pluma, Ogi

Casiopea

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