miércoles, mayo 28, 2008

VI. Poemas en Hermes (Revista nº 2)






El saltador de esquí




Cuando ya detuvieron los glaciares su apetito de orillas olvidadas y es tan blanco el silencio de las cumbres
que nadie rasgaría sus doncellas,


él mira abajo y calla;

por un momento niega que allá abajo

hay mujeres cubriéndose las manos para aguardar la fama de su risa, por un momento niega que allá abajo se acalora el aliento con el miedo.



Y lejos, murmurando

perfiles de un amor que le provoca,

él mira las montañas

apasionadamente,

responde que se entrega, que su cuerpo... que no hay otra razón que este peligro de abandonar la tierra, de ser aire.



¡Por fin salta, por fin lo deja todo!



Se desliza, se curva como un niño escapado del vientre de la inercia. El trampolín se riza con el brillo del hombre que se vierte hacia la nieve.



Ni vértigo ni peso,

ni lágrimas de barro hecho de carne, ni el oro que se pudre en las vitrinas.



Sólo flotar, tenderse sin cadenas, sólo la soledad de haber perdido el corazón, el ansia, servidumbres, la sangre, las apuestas y el deseo.



Más libre que los brujos,

más libre que los pájaros,

mucho más que una bella

presencia de la muerte.


Sin dirigirse a nada,

sin odiar un destino,

sin dolor o alegría,

sin tiempo, sin promesas, sin esperas, sin aplausos, sin ojos, servidumbres.



Sólo flotar, tenderse, renunciando al instante anterior a cualquier nombre.



Sólo flotar, lanzarse hasta la niebla brevemente olvidado de sí mismo.

4 comentarios:

Marian dijo...

¡Qué sensación de libertad y vértigo!...

Un besín

Algaire dijo...

Me admira comprobar que algunas personas encontrais el lado poético en todo lo que nos rodea, incluso en un saldaor de esquí.
Un abrazo

Susy dijo...

Me gusta esquiar,
fue algo que practiqué de niña y retomé ya de mayor después de muchos años.
La sensación me enajeta y emborracha.
Un placer leer tu recreación poética, de veras.

Un abrazo, Ogigia.

marina dijo...

"renunciar el instante anterior a cualquier hombre"..

a veces pienso como puedo dejar de ser equilibrista en este circo...y sí...ahora lo veo... saltar.

gracias, leerte es un goce.


:-)

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