martes, mayo 20, 2008

Poemas para Hermes IV (Revista nº 2)








      En todo se advierte el resplandor de la despedida


      Los enemigos
      se fueron alejando ensangrentados.

      No gritó la victoria o la tristeza
      ni quedarse sin alma
      después del ejercicio
      de aquel extraño amor.

      Un brillo en sus mandobles se bruñía
      igual que si de un pozo
      manaran los adioses.

      En las bellas escenas de los trenes,
      en la exasperación de los amantes,
      en el orín que huelen las jirafas
      y en el jaguar que acecha los colores
      de un artista.

      En todo, brilla en todo;
      es un fuego implacable que se espera
      bajo el perfume azul de los jacintos.

      Brilla acerado y suave,
      como la dilación de un dios impuro,
      como una enfermedad
      que las radiografías no encontrasen,
      como un monstruo de viento,
      despacio preparando sus escamas.

      Brilla, brilla sin detenerse.

      Y aunque tus brazos repitieron
      un recuerdo de abrazos mantenido,
      y el olor de tu piel se asemejaba
      a otros viejos olores y otras guerras,
      brillaba tanto el brillo
      que fue un único abrazo,
      una nueva memoria de derrotas.

      Y así,
      en aquella pasión de nuestras armas
      nos dijimos adiós mientras seguíamos
      arduamente luchando, resistiendo.

3 comentarios:

salvajuan fernandez dijo...

Pobre WR, toda la peli sufriendo. es injusto.

almena dijo...

Besos, Ogi.
mmm este brillo puede ser de los que te dejan ciego...
:)

muassss

Mirada dijo...

Muy bueno. Me gusta, te siento más libre...
Un abrazo enorme. Gracias por estar.

Datos personales

Se ha producido un error en este gadget.

Archivo del blog




Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas