viernes, septiembre 04, 2009

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    HERREROS

    El mensajero se detiene por un instante antes de hablar.

    Venía del resplandor de las islas, de los miedos en los cruces de caminos, de los mercados y la suerte, de las calles de tu ciudad por donde escapan los ladrones.

    Interpretaba a los extranjeros y una leve sospecha se trazaba en sus rostros tras los pactos.

    Las serpientes del kerykeion no acababan nunca de trenzarse.

    El mensajero piensa cada palabra antes de hablar y elige una que se desvíe a la verdad y a la mentira, otra que golpee amorosamente con su mal, y para la última escoge un filo que penetre fatal y limpio y que su herida no se cierre nunca.

    Ellos son terrenales y aún no atienden a los avisos.

    ..........................

    Tu padre, que conocía bien el fuego y los metales, te llevó de la mano al Museo del Prado.



Turn Me On - Diana Krall y Norah Jones

3 comentarios:

Inma BabiaS dijo...

Este verano volví a verlo acompañando a un amigo de fuera.
Gracias, poeta.

Imagino que con el nuevo curso abierto ya... Buena suerte

Manuel dijo...

mmm el mensajero quizas se trae aprendido el discurso,,, solo trasmite a los terrenales. saludos.

Anónimo dijo...

Me viene al recuerdo aquello de: olores de fragua en la infancia, entre espadas dagas y sables, piedras preciosas y metales nobles, no menos noble el acero domado a golpe de martillo y yunque…

Antonio

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