martes, julio 08, 2008

XV Poemas en Hermes (Revista nº 6)



      Tajo en enero

      Como no se parece a los violines
      de Vivaldi,

      como espumoso viene de crecida
      pisoteando troncos
      y cuerpos macerados en su cieno,

      como antender su idioma es convertirse
      en el lejano estruendo de un alud,

      y como no se espera
      al ligero sonido de las fuentes
      ni a la avidez de una garganta, agosto
      será más llevadero en sus orillas:

      quizá algo verde y entrechocar de copas
      si la noche conserva
      su negro adiós después de nombrar tanto
      calor, sopor humoso.

      Y como por debajo
      del bullicio alocado de su espuma
      otro ronquido grave se acrecienta
      triturando las costras animales

      que no cante canciones de las cosas
      que nunca volverán.

      Yo no le pediré
      la apaciguada ninfa silenciosa,
      el discurrir de un cisne de tristeza.

      Con dos palmadas espantaré a los peces
      que boquean aún,
      esos gordos y nauseabundos peces
      que silban a los muertos
      y los vuelven de espaldas
      para comerse huellas de un abrazo.



1 comentario:

Inma BabiaS dijo...

Fecundo río, y tu poesía
;)

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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas