sábado, julio 07, 2012

Der Blaue Reiter XII



      Ciervos en el bosque. Marc

      Inclínate en silencio, busca                                                                                
      el lugar encinoso
      para el latido reposado,

      ocúltate de una pregunta,

      acompaña al ciervo
      del íntimo deseo
      aletargado al mediodía.

      No abandonas apasionarte,
      sólo respiras vegetal.

      Calma tu piel,
      confúndete con esta umbría
      que cae de los árboles luminosos
      antes de incendiarse.

      Siente a la hierba
      bajo tu vientre
      como siente el ciervo que el tigre
      del tiempo
      cruzará sin olerlo.

      También es salvaje
      la cualidad de quien está
      descansando de la impaciencia.

      Cuando los árboles levanten
      tu cuerpo hasta la luz
      será
      el instante inicial
      de los viejos afectos,
      tú serás el tesoro
      que rastreaba un animal
      muy joven.

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