sábado, junio 18, 2011

X Signos sobre la tierra


      Jardines del Sur


      No repito el recuerdo.

      El árbol

      del paraíso es un perfume

      mantenido en la lentitud

      del pesimismo:


      es un perfume que proviene

      del cuidado,

      de la delicadeza,

      del color más próximo al eje

      de la placidez.


      Paseamos entre el esmero

      de los arriates.

      Son los días

      donde me digo: éste es el día

      favorable para vivir;

      donde me digo: la hermosura

      de cada flor gira al momento

      de quedarme cerca, subiendo

      por el pasaje de Al-Yahud

      hasta vosotros.


      El almendro florece, baja

      desde algún dios la perfección

      y algo celeste, en el jardín,

      algo, un aroma

      situando un espacio, hallando

      un centro.



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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas