domingo, marzo 27, 2011

Signos sobre la tierra II


      Composición

      En esta ciudad de los ángulos

      primero neblinosos.

      Vuelvo

      mi rostro a la tarde animando

      lo poco de verde, primeras

      flores de febrero y a quién

      pido una tregua, un tramo blanco

      y tranquilo.


      Para verlos subir despacio:

      Él,

      con una alegría heredada,

      no piensa en muertes.

      Ella es una niña cercada

      de dolor. Es coqueta y terca.


      Para

      verlos vivir en la ciudad

      luego radiante.

      Nadie conoce cómo

      convertirse en sus pájaros.

2 comentarios:

almena dijo...

No parece haber lugar para los pájaros...

besos!

antonio dijo...

Como de costumbre, ya que es mi forma,entro de puntillas y en silencio, a leerte y meditar, no creas que al no mostrarme, no este.
Un beso
Antonio

Datos personales

Archivo del blog




Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas