viernes, junio 26, 2009

Poemas Aniversario IV





      Esta extrañeza con las cosas,
      esta pregunta madrugando
      como si viera por primera
      vez y no acertara a decir
      cuánto del mundo circular
      y arisco se desliza
      a la música enamorada
      con tu atención.

      Escucho a los pájaros
      del río aclarándose,
      urgiendo su apetito, yendo
      en el amanecer de mayo,

      percibo el aire fresco y fino
      sin dudas: llega, envuelve
      la existencia pausada
      del magnolio

      y van y vienen seres tristes
      a su trabajo y su amargura

      y van y vienen los que están
      tranquilos, comprendiendo
      señales.

      Esta extrañeza
      como si naciera y me vierais
      desprotegida,
      una niña desnuda
      e ignorante…

      Sí, soy esa niña surgiendo
      de su sueño pueril
      y de su olvido,

      y me otorgas un nombre,
      dios, y me regalas
      tu país,
      señor amado, azul, marino,
      día.

      Sí,
      me das un nombre que me abrigue
      y en su palabra cierta,
      apasionada,
      están todas las cosas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y me otorgas un nombre....y me presentas a mil pintores,Clitos del Aurigaa sus rosas en través de ti y..todo.¡ y mucho más.

Sara

Anónimo dijo...

Las rosas, naturalmente en verde.
S.

Anónimo dijo...

Qué ingeniosa palabra: madrugando. Y qué precioso y preciso el poema... parece una oración. Si la mística existe, se parece a este sentir; Toledo y Tú. Dixit.-

Anónimo dijo...

...
"y van y vienen los que están
tranquilos, comprendiendo
señales."
...

Te diría algo,
si fuese necesario.

Besos
Polov

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