viernes, abril 17, 2009

Cuarto poema de Hermes, nº 23





      Diríase
      que todo lo consiente tu mirada.

      Que tu mirada: cuencos por llenarse,
      ventanales que ansían su trabajo,
      albas que, disipándose
      dóciles, se prodigan como un ser
      bondadoso.

      Parece tu mirada
      irisación,
      bandeja,
      hoja cautivadora donde escribe
      quien llega.

      Pero que no se engañen...

      Hay un planeta en sombra que contiene
      su sol.
      Hay una luz que lo florece todo,
      que lo anega,
      lo poliniza en sombra,
      lo cultiva sombrío.

      Un asalto de luz
      para esas fortalezas arrogantes.

      Tan sólo una mirada de tu párpado
      sabría derruirlas para siempre.


I Was Always Your Girl - Everything But The Girl

4 comentarios:

Mirada dijo...

Ogigia, yo también corazón, merece mucho la pena disfrutar de la belleza que nos compartes.
Un abrazo agradecido.

Inma BabiaS dijo...

Luminosos, sí - el poema y tú- ;)

almena dijo...

¿sabes? soy incapaz de palabra alguna para contarte cómo admiro la forma en que escribes. ¡Si es que toda ella es una belleza!

:)

Anónimo dijo...

La "mirada" se siente, esencialmente, en otra "mirada".

Polov.
Besos

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