domingo, agosto 31, 2008

XXIV Poemas en Hermes (Revista nº 9)


MAPPLETHORPE




      L´estro armónico


      Qué descanso no reconocer larvas
      del corazón romántico: burbujas
      que hacen ¡plaf! cuando las rozas, paisajes
      demasiado lunáticos, palabras
      que emocionan al público, que hieden
      melancólicas.

      Qué descanso repetir una frase
      hasta excederse,
      despreciando las imágenes, yendo
      sin principio o final, sin la dulzura
      de tenues candencias o películas
      en África.

      Qué descanso transformarse en las cuerdas
      virtuosas.
      Sólo malabarismos con el arco
      o la guitarra acorde con el clave.
      Sólo un allegro ajeno a otro sentido,
      sólo ajedrez jugado sabiamente.

      Qué descanso la tenaz armonía
      de una pasión
      doblegada
      a un orden que penentra en el desorden
      hilando tracerías de sonido
      que se pierden en sí mientras desbordan
      el orden más y más diseminado.

      Como mi nuevo gesto en el espejo,
      como mi vida nueva al otro lado.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

que descanso mi vida nueva al otro lado...inquietante

almena dijo...

cómo me gusta el orden diseminándose más y más hasta penetrar en el desorden..

:)

De nuevo aquí, querida Ogi.
Confío en que el verano te haya sido placentero y feliz.

Un besazo

Anónimo dijo...

Y qué descanso saber que tú sigues contándonos la belleza que ves.

Fiordiligi

Algaire dijo...

A veces incluso del romanticismo hay que descansar.
Un saludo

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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas