sábado, marzo 04, 2006

Tercer poema, tercera fotografía


© Ricardo Martín

Se detiene un instante y descansa
el tiempo.

Todo, de pronto, es isla escondida,
territorio calmo donde duerme
una pena y se cubre dorada
la mano evocadora.

Procura demorarte entre gestos
previsibles y esa ambigua luz
acaeciendo, ocultando el hierro
de lo triste.

Todo, de pronto, es isla ligera
y tanto es el silencio que nada
cruje, nadie saca del carcaj
las sospechas.

Retrásate en esta placidez
que no distingue
la bondad de un pecado bellísimo.

Luego,
un exceso de azul volverá
a lo imposible.

6 comentarios:

almena dijo...

mmm qué variedad de cielos en el mismo cielo.
y qué variedad de notas pulsa usted en una misma sinfonía...

Muchos besos admiradísimos

Blogsin dijo...

Tiempo apacible, tiempo de no decir nada, de que lo doloroso se esconda bajo el velo anaranjado. A ese tiempo que poco uso le damos.

Doble belleza, doble horizonte, la luz y tus palabras.


Un beso, y otro para ti, Ogi.

Aitor dijo...

Suelo perderme de vez en cuando. pero siempre te reencuentro. Un placer leerte :)

Solo en la Oscuridad dijo...

Por de casualidad di con tu blog y vaya que deleite poder leerlo y perderme entre tus letras.

Un placer. Saludos

Hell dijo...

¡Qué bonito Ogigia! Aún en un martes por la mañana, apetece dejarse mirando el horizonte, con un café caliente entre las manos...
Un beso!

Leodegundia dijo...

"Se detiene un instante y descansa
el tiempo."
Bella frase que por si sóla descibe a la perfección la foto.
Un abrazo

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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas