sábado, junio 18, 2011

X Signos sobre la tierra


      Jardines del Sur


      No repito el recuerdo.

      El árbol

      del paraíso es un perfume

      mantenido en la lentitud

      del pesimismo:


      es un perfume que proviene

      del cuidado,

      de la delicadeza,

      del color más próximo al eje

      de la placidez.


      Paseamos entre el esmero

      de los arriates.

      Son los días

      donde me digo: éste es el día

      favorable para vivir;

      donde me digo: la hermosura

      de cada flor gira al momento

      de quedarme cerca, subiendo

      por el pasaje de Al-Yahud

      hasta vosotros.


      El almendro florece, baja

      desde algún dios la perfección

      y algo celeste, en el jardín,

      algo, un aroma

      situando un espacio, hallando

      un centro.



sábado, junio 04, 2011

IX Signos sobre la tierra


Continúo con esta serie:


      Globo rojo

Me impulsan, alzo

mis manos, descubro mi pecho,

me doy a las columnas de aire

ascendiendo, me impulsan, Ene

se llama Klee, se llama Klee

Eme A cuando ha conseguido

separarse de sus rodillas,

se llama Klee el hilo, la falta

de gravedad, la maravilla

que sólo yo conozco.


Mantengo un equilibrio, invento

conjuros,

cada poema lo es,

cada palabra está elevando

oro de espumas contra piedras,

margaritas carnales contra

el tiempo,


conjuros

para el alba de la ciudad,

para el joven volviendo sano

de un contagio,


conjuros

en el espanto de su madre,

en la ciudad y su aspereza.


Otra vez alta

para Eme A, para Ene, para

tu rojo y Klee:

sólo es mi gozo.

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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas