jueves, marzo 18, 2010

ALGUNOS ROJOS: Cereza


      CEREZA

      ¿A que parece imposible que, de los pétalos

      rosados, puedan aparecer esos pendientes

      que te ponías de pequeña?


      A finales de primavera,

      cuando los jardines japoneses se adornan

      de lazos infantiles olvidando el humo,


      me gustan las banastas de las fruterías

      llenas y llenas de pendientes que conservan

      sabores rosados.


      Pendientes con sus pares de verdes rabillos,

      igual que mis dos labios en la primavera

      esperando los besos, queriendo dar besos.


      ¿A que te parece imposible que el color

      de los besos sea una joya de tu juego

      y después quieras

      besos,

      más besos?

2 comentarios:

almena dijo...

¡es verdad!
rojas, brillantes, dulces..

:)

besos!

Inma BabiaS dijo...

He sonreído al recordar los pendientes - y los barquitos con los gajos cruzados de las mandarinas-.
Y besos, miles
;)

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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas