viernes, diciembre 11, 2009

Idolatrías: Siduri


      SIDURI

      Se deshilacha la tormenta de aire

      y el toronjil puede troncharse.

      ¿Quién

      espantará a las moscas mareadas?


      Dentro, la resistencia

      al sutil exterminio del verano

      es una gota de sudor que cae

      a la cerveza.


      La tormenta de aire de un inaudible

      temblor que se ha perdido,

      porque de esas violetas exquisitas

      cuando tú me decías que me odiabas

      de exasperado amor,

      quedan dos algas secas

      debajo de la mesa

      y resulta que todo es imperfecto

      y ahora juego a los dados.

      ¿Qué amante

      me reconocería ahora: sólo

      tensa en el juego, sólo descubierta

      en una maniobra del azar?


      Dentro,

      la invitación maligna de la diosa

      de la sabiduría puede ser

      una isla,

      puede ser una playa

      con barqueros huesudos y terribles,

      puede ser la taberna

      donde no debo quedarme a dormir,

      oh, pero la tormenta no termina

      y siempre es oportuna

      otra larga jugada de los dados.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Casi todo lo tuyo me gusta, SIDURI de las que más y la compañía de Bach y la pintura, todo.

Un recuerdo cariñoso.

Sara

Datos personales

Se ha producido un error en este gadget.

Archivo del blog




Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas