sábado, abril 05, 2008

Entra el viento de olor ciruela...XV




      Interior con niña




      Ella soy yo,

      ¡será insensata la plenitud matinal
      de los colores, de las frutas!

      En el silencio que concentra
      el espacio privado, deleite del viaje,
      como si el tiempo fuese ríos regresando
      o Henry James perdiera las tuercas,

      ella soy yo,
      tentada
      por el hule lustroso en la mesa, tentada
      por el agua de la jarra, por su cristal,

      provocada
      por los hierbas, los veroneses,
      el cándido algodón, canelas flavisuaves,
      lavandas, ultramar, corales, viridianos
      destellos, negros de Marte, sombras tostadas,
      tomates, pomelo, manzanas,
      calabaza…

      raptada en el papel…
      ¡Cuánta policromía
      me invita y no la escucho!
      Y ni siquiera estoy,
      ni siquiera descanso la mirada: soy
      el libro.

5 comentarios:

Inma dijo...

Desde el libro me asomo, para recordar o encontrar las pinturas ;) BabiaS

Anónimo dijo...

Canela...
Tú, tú eres canela de oriente.

kukurruskus

almena dijo...

Qué deleite este viaje.

;)

Marian dijo...

Sí, esa aventura que es leer y el gesto y la atmósdera que describe el poema... me trae momentos deleite.

Un besín

Hell dijo...

Hay libros que te transportan es cierto, y todo lo demás está fuera, y todo lo demás no importa.

Bsos!

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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas