sábado, enero 12, 2008

Entra el viento de olor ciruela...II





Ícaro




Alcanzar los insectos que comen partículas
lunares al amanecer,

congregarme con los vencejos despreciando
el sentido común, el lazo
discreto de la insuficiencia,

precipitarme hacia la altura,

que me crezca la barba joven
de Matisse atado a la cama,

caer, que estalle el corazón,
que se me abra el pecho de escarcha
diciendo adiós al Everest.

Yo soy más poderosa, soy
más frágil.



(Música de Ernesto Nazareth
Título de la pintura: Icarus)


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Si nos alimentáramos de partículas lunares,si nos acariciara ese aire color ciruela, si mirámos matissess,fauvament...
Un beso de Sara.

Anónimo dijo...

muy muy poeticos ahh y sin barba mejor , mejor vencejo . ale

Ernesto dijo...

Que bonito. Un beso.

Algaire dijo...

Cuadro y texto están muy bien acompañados por una música preciosa. Una deliciosa visita hoy a tu casa.
Un abrazo

Cristina dijo...

Tu poema me obliga a interpretar el cuadro de una forma muy distinta a la mía. Me sorprende y me encanta...

Anónimo dijo...

Ícaro seduce a los poetas, tal vez porque sois él ;)
Recuerda avisarme cuando vaya a papel :¬) BabiaS

Datos personales

Se ha producido un error en este gadget.

Archivo del blog




Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas