sábado, diciembre 15, 2007

En la pizarra un poema XI


Koula. MALI


Va fluyendo un relato del agua primero tímido, olfateado por las gacelas cuando corría subterráneo, más escondido aún que los enemigos.

Después humilde pero salvaje mana, emerge desde la callada soledad de los lentos estratos, y en su argumento habla de un tesoro de huesos dorados, de jardines sumidos en la luz interior de los deseos.

Y si lo escuchas, si ese relato llega a ti fresco de transparencia y tú lo bebes y se reparte por tu cuerpo hasta los suaves vértices de tu temblor, hasta ese misterio de tu espíritu, perteneces entonces al lugar de los habitantes que vivieron con alas, y comprendes que nada muere en ti, que has escuchado el cántico de los primeros adoradores de la vida: cuando era muy joven cualquier día del año y la historia no era más que una sutil sonrisa de saludo.


7 comentarios:

almena dijo...

Buenos días, Poeta.
Feliz Domingo.
Felices pregones.
:)

Besos!

Anónimo dijo...

Espero poder dejar ahora mi saludo, poeta :¬)

Anónimo dijo...

saludo babiano, que no firmé ates ;). Puedo ahora desde LiveJournal si señalo anónimo...

pescador dijo...

el agua amiga de la vida y de los cambios, seguiremos su curso, hasta el inicio de los tiempos...
saludos
buena foto

Algaire dijo...

El agua tan necesaria y que en algunos lugares se tira alegremente mientas otros la necesitan tanto.
Un abrazo

Kit dijo...

Cielo, creo que no le gusto a tu blog, es la tercera vez que escribo esto y me dice que nones.
Jo, ya ni me acuerdo de lo que decía en el primer comentario, jajaja
En fin, sólo tú sabes con cuantas cosas se puede apagar la sed.
Un beso enorme, MI amiga.
Kit

Persio dijo...

¡Feliz Navidad, Ogigia!

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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas