domingo, diciembre 21, 2008

Revista Hermes, nº 15. Segundo poema





      Indiferencia

      Hablo de mí, por fin, como si hablara
      de un viejo compañero perdonado.
      Sería hablar de un reino vegetal
      y entonces contarías
      cuántas arterias verdes
      salen de mi organismo
      para anudar su savia
      al anónimo arbusto del otoño.
      Y el animal gusano,
      el arácnido, rata, culebrilla,
      tienen la boca rara de mi boca,
      un rápido veneno,
      un colmillo que sirve para herirse.
      Hociquea en mis sábanas el tigre,
      cuando me baño viene una medusa.
      Verás cazar al lobo
      en mi agreste costado
      y al hombre de las nieves
      huir de los fotógrafos intrépidos.
      Hablar de mí supone
      hablar de todo aquello que no es mío.
      Yo soy lo que tú digas,
      lo que tú quieras ver.
      Soy indistinta, informe, no soy nada,
      soy un nombre reflejo que respira.



5 comentarios:

Inma BabiaS dijo...

un placer leerte ;)

Persio dijo...

El hombre de las nieves te desea una ¡Feliz Navidad!

Boedarkyss dijo...

Lo eres todo, cuando natural, al verte exhalas la frescura humeda del refugio. Encontrarse es saber esconderse, es saber para quien has estado escondido. Mágnifico poema, Ogi, un beso y feliz navidad.

Algaire dijo...

Felices fiestas de Navidad y espero que en el año que está próximo sigamos en contacto.
Un abrazo

Mirada dijo...

Ogigia,
tremenda.... y me has llenado de por qués.
Bueno, querida, que siempre sientas la presencia del presente lleno de hermosa felicidad.
Un abrazo enorme.

Datos personales

Se ha producido un error en este gadget.

Archivo del blog




Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas