sábado, noviembre 11, 2006

Poemas para un muchacho llamado Furey y III




III

(Con Luis Cernuda)

Los hermosos muchachos mueren pronto...

Si vivieran más tiempo que nosotros,
¿qué harían, derrotados
por su propia belleza?
¿Qué túmulo mediocre erigiríamos
para salvar los restos
de sus labios de sal?

Deben morirse pronto esos muchachos;
que no resistan ni una noche más,
tan parecidos
a la flor del cactus, tan parecidos
a la exquisita forma
que ofrecen las auroras boreales
en las noches intactas, malignas de septiembre.

Muchachos como Mozart,
como petunias blancas o troyanos
que no conocen la mitad de un siglo
ni las líneas
de fuga
cuando la perspectiva
estiliza decepciones ocultas.

Deben morirse pronto
en nuestros brazos, besando su pelo,
mirándonos azules,
con la intensa sonrisa
de aquellos que nacieron brevemente
perfectos.

Deben morirse, apenas un instante
nos hiere su belleza...
Ah, ¿qué harían
con nuestro corazón desasistido
si crecieran y fueran
nuestros amos?
Dibujo de Gregorio Prieto

7 comentarios:

BabiaS dijo...

Interesante...
Tal vez la belleza sea suicida para no perder su nombre o no saltarse los cánones y abanderar arrugas pálidas ( esto va al margen del poema, que es sólo un cruce de imágenes al vuelo)

Anónimo dijo...

No soy un gran amante de la poesí pero voy probando... ¡A ver si entiendo algo!

Lisola dijo...

En algún sitio leí;

Entra en tu levadura y dale nombre justo a tu sonrojo...

No sé si viene al caso pero al leer el poema, me vino a la mente.

Me gustan los poemas.

Un abrazo.

Lisola.

almena dijo...

Ogi.
Día brillante hoy.

:)
Amores y martinis. Sol.
Un abrazo bien fuerte

Leodegundia dijo...

Es pena que se le de tanta importancia a la belleza hasta el punto de que deben de morirse pronto.
Un abrazo

Sangre dijo...

...Don Luis besaría tus manos orgulloso de que viertas desde una palabra de su "Despedida" toda tu calidad y Fuerza...Tu Lira suena llena, hasta en los mas oscuros rincones de mi silencio...tu maestría me deleita y alimenta como pan de dioses...
Sigue siendo un privilegio que existas, querida Ogigia... ya no te envio el abrazo...mi pasión saltó al beso...con mi admiración.
Carlos

marian dijo...

¿Existe esa Belleza rabiosamente viva?... entonces, ha de ser efímera. (Eso es lo que nos es permitido acercarnos a ella). Gracias por rozarla con tus versos...

Un besín

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