jueves, noviembre 17, 2005

Esta vez poema corto con su foto


Con su raro alazán
recorre sus dominios.

Quién jugó a caballero,
cuando la infancia escoge
ser eterna,
repite lo que anduvo,
no se cansa del tiempo.

10 comentarios:

Aitor dijo...

Que foto mas estupenda....el hombre y su raro alazán. Donde es la foto?? Campo de Criptana??
Musus

Marian dijo...

No he visto texto que justifique el porqué la has seleccionado.. así que creo que es un regalo que nos haces para libremente nos traslademos en el tiempo y le saquemos a este poema( visual) nuestra posibilidad de desfacer entuertos.
Un besín

La senda dijo...

me gusta la foto, a ver si puedo y hago una escapada un dia para hacer fotos de estos mágicos molinos de viento, que tanto inspiraron al genio Cervantes y el loco Don Quijote....

Aitor es posible que sea esse sitio que comentas aunque hay unos cuantos por toda esa zona

saludos

Mirada dijo...

Ogigia, gracias por tus palabras en mi blog, gracias por el enlace, pero sobre todo por esta página donde recoges tus poemas, tus escritos. Decirte que si pinchas el nombre de María Guihlerme te lleva a su página que se titula Doravante Borboleda (como el título que yo le he puesto al precioso texto de esta autora)Encantada de retormar de nuevo tu página, hubo un tiempo que te leía, luego el tiempo se me echo encima y te perdí la pista, y la red nos ha vuelto a reunir... fantástico.
Adoro la poesía.
Besos

Guadalupe

Hell dijo...

Ogigia, me encanta este poema y su conexión con la foto es magistral.

Siento una atracción especial por este tipo de caballeros andantes, será debilidad por ciertos Quijotes.

Un beso!

almena dijo...

Buenas noches, poeta.
Me ha encantado esta versión de "nuevo Quijote".
"... la infancia escoge ser eterna..."
sí.
Un abrazo grandote!!

toshiro dijo...

Otro gran texto.
Ojalá que los modernos Don Quijotes nunca dejen de asombrarnos con los sueños de su infancia.
Un abrazo

leodegundia dijo...

No se si pusiste el poema para la foto o la foto para el poema, pero el post de hoy es entrañable. Te felicito.
Un abrazo

Pequeño Salvaje dijo...

Me gusta, me gusta mucho, de verdad, darle a la infancia esa capacidad de elección...

jose dijo...

En aquellos lugares no pasa el tiempo sino el viento. Y sólo cuando él quiere.
Y el viento se extraña cuando el tiempo le visita y lleva como regalo artilugios incomprensibles.
Menos mal que siempre queda algún biznieto del Quijote para poner paz entre ellos.
Y el sol de media tarde mezcla las sombras para que esas tierras no sientan nada extraño.
Extraordinaria imagen, lleva consigo toda una historia.
Un saludo.

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