GavotteHa cruzado la luz,
por fin la superficie
-el agua, la inconsciencia-
que tanto se escondía de las armas.
Ella nombra a los pájaros y vienen,
les troncha el cuello, ofrece sus gotitas
delicadas
a aquel que la sacó de su incesante
fruslería: amar las cosas dulces,
odiar el sobresalto de sí misma.
Harlequinade
Esto no es el amor,
ni refinado néctar, ni abanicos
que mueven los rosales suavemente.
Esto no rueda anillos,
ni imberbes jovencitos asombrados,
ni la costumbre de sorprender al viento.
Esto desenmascara la prudencia.
Oh, Alice,
apúrate en comer para servirle
de comida.


















































