Me parece mentira, a veces, este poema...por mi mano. Habrá que releerlo cuando quiera dormir.Georgia O´Keeffe, la perfección de la sensualidad y el secreto...ah y esa extraña impostura de Anglada Camarasa. En ocasiones lo decadente da lecciones de futuro. De todos modos me encanta, ea.
Y otra sensualidad, Chris Rea...cómo me gusta este tema. Para compensar la supuesta melancolía.
Hubiera terminado
aplastando ramitos de romero en el libro
El sentido común me mostraría
y su temperatura, disciplina
remataría torres defensivas
el licor que despierta al paladar.
Hubiera terminado
comprobando el piano cuando la fiesta
antifaces de una velada al año
donde los concejales han cedido
Hubiera terminado
llamándome rapsoda en los bautizos,
moviendo el abanico,
Pero un licor desde la niña rubia,
un veneno que fosforece incluso si las tardes afinan
en las ciudades
de la melancolía...
y me arrepiento de beber de golpe,
oscura,
y me quejo
de la soledad que hierve en el líquido,
complicada...
Un licor, un veneno que desgarra
en lo que vierte,
que horada congeladas superficies, caldea el comedero
llama en Islandia al barro al rojo vivo,
se mete entre mis dientes, desocupa
muertos,
vuelve vapor verdades razonables
y luego,
en el vapor,
va trazando mi nombre y se desliza
su dedo en mi garganta,
va arañando,
va posándome un nombre en la garganta,
la muerte dulce,
y no alcanzo a morir sino que rasgo
respetuosas sedas
y te doy a beber...
Ah, y un té para dos...no, para compensar la supuesta melancolía, mejor un té para tres...
































