
ALICE
Para siempre
junto a un viejo desorden
de la pasión impura todavía.
Para siempre
dejando atrás tu manto de princesa
y la primera herida por cerrarse.
Para siempre
larguísima distancia de aquel tiempo:
la oscura luz en los ojos de un hombre
y la ciudad ausente
de dioses sosegados y de ritos
amables.
Para siempre
me miras desde el otro comedor.
Hay puertas entornadas
murmurando tu nombre,
tantas puertas
que esperan que te pierdas para siempre.
Que esperan tu osadía para siempre
y dicen que ya es hora
esa elección que hiciste para siempre.