sábado, marzo 31, 2012

SI ELLA NOS MIRA XXVI





      CERCANAS (II)

      Sargazos V en un mar gris, de Concha Hornero


      Las lobas llegan hasta la orilla para lamerse sus heridas con sal.


      Luego regresan después de haberse bebido el llanto, se rizan las pestañas, levantan el talón y pelean para poder llevarse algo a la boca; que no todos los frutos sean de semilla macho, que no sea cazar el hambre incontenible, avariciosa de las crías.


      Hay otras criaturas ágrafas, meciéndose en el agua. Tienen alcobas semejantes para no discutir y que el esposo confunda los perfumes de sus manos y confunda el nombre de sus sexos de clausura.


      Pero han aprendido a no olvidar secretos. Debajo de sus velos tupidos, el mar es una historia femenina - Calipso, mi Calipso-, una lección antigua, mareas de mudez y supervivencia.


      Y otras se sumergen lanceadas, acribilladas por el abandono.
      Quizá están muertas…


      Han encontrado el tiempo de los niños con los peces; más tarde suben, en una cama de sargazos flotan, llegan a Ogigia, se transforman en agua, regresan a la risa, sobre todo descansan.

sábado, marzo 24, 2012

XXV SI ELLA NOS MIRA


      CERCANAS


      Para Isabel Vera: Domina curatrix animae


      Mezclar con la madera la materia
      de sangre mineral y sin embargo
      viva;


      estratos femeninos enterrados
      que conservan aún el agua, el viaje.


      Y sacar de ese barro las señales
      de algo que estaba ahí, que todavía
      está:


      criaturas reptando, descubriéndose,
      indicios de la Diosa despertando.


      Cuando emerge su boca, cuando vuelve
      la Diosa a convertirse en carne y rueda,
      y no deja tranquila la mirada
      y no permite el cuero del olvido,


      es que hay una mujer
      amando a los caballos,
      torneando vasijas oferentes
      bajo un cielo amarillo que presagia
      Visitas desde lejos,
      desde aquellos lugares
      fenicios y marinos.


      Es que hay una mujer
      descifrando los rastros en la tierra.


      Yo la he visto leerlos con las manos,
      excavar hasta herirse,
      hasta encontrar el fuego.


      Estuvieron las yeguas inquietándose
      y regresó en la noche la memoria.

sábado, marzo 17, 2012

SI ELLA NOS MIRA XXIV





      VIOLONCHELO DU PRÉ


      La nube detenida
      en el día de Londres. Un gran pájaro asciende.


      Qué tibio el gris de octubre para Bach,
      para tensar el bíceps de tu brazo derecho.


      Un ágil pulso orfebre riza en tu mano izquierda
      tanta noche anterior, cuando soñaste
      con un oscuro hierro en tu columna.


      Luego vuelas, luego sabes volar
      y estás volando.


      Y alguien dice de ti:
      sigue siendo tenaz incluso muerta.


      Porque mueve sus alas la suite número cinco,
      porque abrazada a un cuerpo
      la BBC repite tu apasionado modo
      de abrazar ese cuerpo entre tus piernas.


      Las leyes de la química cosen por tus tejidos
      su volátil gavota en do menor.


      Incluso muerta giran, alrededor de ti,
      embelesados duendes.


      Zarabanda de octubre en una danza,
      nube
      que ya sabe volar, que está volando.

sábado, marzo 10, 2012

XXIII SI ELLA NOS MIRA





      ELLA CUMPLE LOS AÑOS EL NUEVE DE NOVIEMBRE

      Pero está muerta.
      Está envuelta en la resina dorada que si se quema desprende
      un perfume
      no la pestilencia del olvido.


      ¿Está muerta?
      Está enemistada con el cuchillo culinario que dibuja varillas
      de abanico en su rostro y en mi rostro.
      Está mirando la parthenocissus de hojas de sangre, de ojos de medusa,
      está dudando si ensartar las cuentas de thoracine para la pulsera
      de los presentimientos, si regar
      con vodka la oración que le remito desde el limpiacristales de las
      amas
      de casa,
      si detenerse en su ventana, un pájaro le cuenta la verdad de los amantes
      asustados.


      ¿No está muerta?


      Me pongo su vestido elegante, su demora deliberada en llegar
      a los recitales, me llamo ANA,
      gas de garaje, torpe salvo un verso, negada para el carro de la compra,
      para las cuentas, para el fuego, estoy
      muerta,
      desordenada,
      muerta.


      Me llamo ANA,
      preciosa ANA.
      No, estoy viva.

domingo, marzo 04, 2012

XXII SI ELLA NOS MIRA







      GISÈLE FREUND FOTOGRAFÍA A FRIDA KAHLO


      Echo de menos el descanso
      momentáneo, la calada
      primera, despreciar el riesgo,
      aspirar otra vez y ser
      elegante antes de seguir
      con la tortura.


      Se vuelve hacia mí y me regala
      algo femenino y durísimo,
      una piedra roja y caliente
      con cualidades mágicas,
      algo femenino con curvas
      de una aflicción pulimentadas
      a fuerza de arenilla
      de llanto para adentro.


      Se vuelve hacia mí
      y me invita al pitillo, ¿quieres?
      Ya no fumo, diosa, me he vuelto
      cobarde,
      ni siquiera persigo el rastro
      del sexo azul de un hombre.

      No me escucha.

      Yo fumaré por ti, seré
      quien ame.

      Y esa sonrisa incrédula
      y durísima.

      Recobra el retrato del padre.

      Mueve el pincel, sentada, a pulso.
      Un jaguar de obsidiana sube
      por su espalda.

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Jardí­n al mar 1605 Blog de poesí­a y otros textos Ogigia María Antonia Ricas