sábado, noviembre 28, 2009

Idolatrías: L.D.


      L. D.

      Ojos de Gloria Swanson

      como si en 1924 hubiera

      bebedizos satánicos y ladrones de miel.


      No encuentro la palabra

      que acierte a devolverme los zapatos de raso

      que yo le regalé

      si caminé descalza

      por su casa,

      si me fui desvelando

      en sus alcobas.


      Es mi amor imposible

      desde que amé los barcos arrasados por lobos,

      desde que me vestí para perder de golpe

      la inocencia,

      y con mi amor que niega las oportunidades

      de encontrar un amor

      civilizado,

      por ejemplo: ese joven que talla fruslerías,

      por ejemplo: el estrábico

      cajero

      que dedica las tardes a leer El Collar

      de La Paloma,

      con tanto amor le sueño

      cada noche

      y él se mete en mi cama

      sin permiso.


      Es como más me gusta,

      adiós y doblegando

      mis escrúpulos.




- Do It Again - Steely Dan

viernes, noviembre 20, 2009

Idolatrías: Tío Luca


      TÍO LUCA

      Hablemos del fracaso...


      La inclinación del puente

      conserva todavía su arrogancia

      tentándome L. D.:

      “respondo al apetito de volcán

      que me dará en los brazos para amarte”,

      me decía.


      Hablemos del fracaso...


      Las escenas del Giotto,

      porque nadie despierta

      con su mirar oblicuo,

      recelando.

      Me asusta que una noche me visiten

      sus vírgenes,

      que acerquen a mi rostro

      sus siluetas de rojo estilizándose,

      y nadie ha de entender

      su pagana intención

      de acariciar mis pechos.


      Hablemos del fracaso...


      En el Caribe el hielo es un tesoro,

      él lo sabía

      y regresó, no obstante,

      a la ciudad cobriza de murallas.

      Él quería

      volver,

      pintar de verde el hielo y papagayos

      de luz en la ciudad

      de las matronas,

      de luz en baluartes moribundos.


      Hablemos del fracaso...


      Me acechan los papeles

      como burdos ladrones,

      me manchan los tinteros

      como heridas en falso

      y él, todavía,

      es ágil y atrevido

      pintando las escenas de otro mundo,

      pintando mi ciudad,

      mi idolatría.









I Am Not My Hair (Konvict Remix). - India Arie feat. Akon

viernes, noviembre 13, 2009

Idolatrías: Ensimismada

      Ñaco

      ENSIMISMADA

      Soy el ojo derecho de mi padre

      pero teniendo en cuenta

      que en el izquierdo vive un caballero

      velando aún las armas de La Dama

      del Lago.


      Soy el ojo lejano del tío Luca

      que pinta las ciudades de memoria

      y mujeres con gatos siameses

      y ariscos.


      El ojo equivocado que se cierra

      soñando que una bestia enamorada

      empapará su párpado otra vez

      y juntará sus muslos

      porque fuese

      más lento su descuido poderoso.


      Cada sábado juego con mi padre

      a un juego de palabras,

      cajas chinas,

      cajitas de marfil que me reparten

      como el engaño gris de dos espejos

      colocados enfrente

      uno de otro.


      Yo no podría decirle a mi padre

      que retraso el momento de escribir

      las primeras palabras de la muerte,

      que siempre me amilano

      escribiendo mi nombre en el cristal,

      si apenas es un soplo

      mi aliento hasta el papel

      y quedan pocas cosas

      tan falsas

      y tan íntimas.



Exotic Music - Hindi Classical Indian Ravi Shankar - Tala-Tabla Tarang.

viernes, noviembre 06, 2009

Idolatrías: La extranjera


      LA EXTRANJERA


      Los pescadores de Naxos mastican

      una concha ovalada

      para probar la sal que el desconsuelo

      sedimenta en el fondo

      de una crátera llamada abandono.


      En Naxos las ofrendas son maderas

      que alguien dice que brillan como el resto

      de un banquete divino

      o de una ceremonia que exaltaba

      la vehemencia de los adalides.


      Los lagartos de Naxos

      se fríen en sartenes de granito.

      Los cormoranes buscan, se relamen

      y, más tarde, los gatos

      cazan los cormoranes y trituran

      sus huevos con destreza ensimismada.


      Los muchachos de Naxos,

      haraganes y procaces, espían

      el paso entrecortado de la loca.

      La distraen con miedo, con insultos

      y ella, blanca, les arroja su anillo,

      su cinturón de estrellas melancólicas.


      Cuando la tarde vuelve a ser violeta,

      las mujeres de Naxos

      se sientan a la entrada de las casas

      con el cojín orondo de bolillos,

      con ágiles respuestas en sus dedos,

      con alfileres ácidos

      en el morado pliegue de sus bocas.


      - Yo he visto a los cangrejos - dice una -

      picotear su peplo desceñido

      creyéndose la carne

      de una medusa seca de la orilla.


      - Yo he visto que la espuma - dice una -

      le rizaba los pies y ella bebía

      el agua más salada, casi púrpura

      a fuerza de ser sangre sumergiéndose.

      - Y yo la vi tenderse y no se hundía

      hablando con delfines y con pulpos.

      Sus pechos parecían dos islotes

      sin pájaros

      y su vientre una costa donde el viento

      gemía y levantaba tolvaneras…

      ¡Qué los dioses nos nieguen

      de tanta soledad, de tanto olvido!





After The Rain - Eric Satie

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